Es una vida de Pit Bull

Josh, un defensor de los pit bull y de la reforma de los refugios, conoció por primera vez a Sway cuando el pequeño y asustadizo cachorro apareció entre el maizal cerca de la propiedad de su padre en Troy, Ohio. Como no había ninguna casa cerca, Josh supo que el dulce perro necesitaba ser rescatado. Fiel amante de los animales, Josh se ganó la confianza de Sway, la recogió y enseguida creó lazos con ella. Decidido a quedársela, la llevó a obtener la licencia especial para perros. Al entrar en el refugio por primera vez le preguntaron, “¿Sabes que es un pit bull? No puedes quedarte con el perro”. Ésta fue la primera experiencia de Josh con la Ley de Razas Específicas (BSL, por sus siglas en inglés). Josh nos cuenta: “Intentaron convencerme para que la entregara. De ningún modo lo iba hacer”. Al contrario, consiguió la licencia, pagó por el seguro de hogar extra necesario para tener un pit bull, y los dos instauraron un vínculo sólido e indestructible. Sway se convirtió en la sombra de Josh, sin dejarle alejarse de su vista. De aquellos días inseparables, Josh recuerda lo fantástico que era ver a Sway interactuar con amigos y otros miembros de la comunidad de una manera tan positiva. Se mudaron a California, y aunque no le gustaba el agua, su lealtad por Josh la llevaría a adentrarse en el Océano Pacífico si fuera necesario para estar con él. “Perro del alma. Eso era Sway para mí. Ella era mi mundo”. Un “perro del alma” es un término a menudo atribuido a un perro único en la vida. El perro que te entiende y que tu entiendes a la vez. 

Josh compartió algo más de ocho años con Sway. En un vídeo1 tributo online, nos cuenta: “Mi perro vivió una vida plena, una vida increíble. Me enseñó sobre el amor y el coraje, sobre la lealtad y cómo vivir frente a las adversidades. Primero contra la ignorancia y las opiniones estereotipadas, después enfrentándose a condiciones físicas peligrosas como la AIHA (anemia inmunohemolítica) y la derivación hepática. Su condición médica no la definió y nunca lo hará. Asombrosa serviría, también especial y adorable, única y tontorrona. Inocente serviría, también interesante y perfecta, inquisitiva e incondicional. Yo la describiría como la mejor cosa que me haya podido pasar jamás”. 

Seis meses después del fallecimiento de Sway, Josh encontró un pit bull atigrado en un refugio en San Diego. Aunque sabía que no estaba intentando remplazar a Sway, Josh estaba listo para dar a otro pit bull un hogar permanente y adoptó a Neola. Aprendiendo más sobre rescates, Josh empezó a entablar amistad con gente online que etiquetaba a perros en perreras que necesitaban ser salvados. Las fotos le llegaban al corazón y le horrorizó saber que muchos de los perros en el sistema de “refugios” eran sacrificados, sobre todo los pit bull. Josh, que era fotógrafo, sabía que podía añadir su granito de arena fotografiando a los perros de su perrera local y creando una plataforma para ellos online. Así nació SwayLove. Poco después, Josh adoptó a un segundo pit bull llamado Odi, un perro al que había fotografiado y de quien se había encariñado en una perrera pública de Los Ángeles. 

De acuerdo con el Diccionario Webster2, la definición de un pit bull es: “un perro perteneciente a una de varias razas, o un híbrido real o aparente que ha desarrollado uno o más de estos linajes y en la actualidad es a menudo entrenado para peleas y sobresale por su fuerza y estamina”. ¿Cuáles son estas razas3? El American Pit Bull Terrier, el American Staffordshire Terrier, el Staffordshire Bull Terrier o el English Bull Terrier. Además, podría ser que razas de apariencia similar se confundieran por pit bull, como el bóxer, el bulldog americano, el bulldog Inglés, el boerboel, el dogo argentino, el bullmastiff, el mastín italiano, el presa canario o el dogo de Burdeos. Además, pueden ser mezclas del Black mouth cur, el perro leopardo de Catahoula, el pastor de Anatolia, el basenji, el Boston terrier, el Redbone Coonhound, el dálmata, el braco alemán de pelo corto, el gran danés, el galgo, el labrador retriever, el mastín (inglés), el mastín napolitano, el Plott Hound, el pointer (inglés), el crestado rodesiano, el fox terrier de pelo liso, el Tosa Inu, el Vizsla, el braco de Weimar o el Whippet. Un “pit bull de refugio” puede ser “un perro mestizo de pelo corto que carece de rasgos físicos distintivos que lo identificarían como algo distinto a un pit bull”, o la versión de los medios que es “cualquier perro que alguien crea que es un pit bull”. Pit bull es un término genérico para cualquier perro que pueda ser musculoso y con ojos pequeños. Puede que tengan una cabeza grande o un hocico corto. Puede que tengan orejas recortadas o la cola cortada.

Aún así, incluso con esta definición tan vaga, se han aprobado o se han intentado aprobar leyes que discriminan al pit bull. La Ley de Razas Específicas (BSL por sus siglas en inglés) afecta a cómo pueden vivir las familias con un pit bull. Gran parte de la BSL nace del miedo  tras un ataque. Uno de estos accidentes ocurrió en California en 2013, con un ataque mortal de un perro a una mujer de 63 años. Después, varias ciudades, incluidas Pasadena en el condado de Los Ángeles4 y el condado de Riverside5, querían prohibir los perros tipo pit bull. Pero como una ley del estado de CA (California) no lo permite (California Food and Agriculture Code § 31683), su segunda opción fue la de hacer obligatorio que los dueños esterilicen/castren a cualquier pit bull que posean. Mientras que la castración o la esterilización de tu mascota son siempre la mejor práctica, el condado de Riverside ya tenía una ley en vigor que establece que todos los perros, excepto en casos especiales, deben ser esterilizados o castrados. Por lo que esta ley específica para pit bulls es una ley secundaria de otra que no se está aplicando.6 Pasadena no tenía esta ley y querían que sólo fuese para los pit bull. No se aprobó, así que propusieron una que fuera para todas las razas, y esta sí que se aprobó.

Si nos fijamos en los ataques mortales en América, verás que existen tres factores comunes. Sólo en el 2013, hubo 31 ataques mortales de perros.7 26 de esos ataques fueron supuestamente de perros tipo pit bull. Si miramos más detenidamente, de esos 31 ataques mortales, existen otros denominadores comunes: 

  • Los perros paseaban sueltos y sin supervisión;
  • Los perros estaban atados en un patio, y no en una caseta para perros dentro de la casa;
  • En las situaciones mencionadas arriba, un niño estaba solo sin un adulto y tuvo contacto con el perro.

De acuerdo con la web The Real Pit Bull,8 tienes más probabilidades de morir en tu bañera, por la caída de un coco o por tomarte una aspirina de las que tienes de morir por el ataque de un perro. Además, “existe por lo menos medio millón más de probabilidades de que un pit bull sea asesinado por un ser humano (en el refugio) a que se dé el caso contrario”. Con millones de pit bull en nuestra sociedad como cariñosos miembros de familia, sus humanos deben enfrentarse a los prejuicios causados por una pequeña cantidad de pit bull con dueños negligentes. De acuerdo con Robin Rock, fundador y director de Measle’s Animal Haven Pit Bull Rescue9: “Este es un estereotipo sesgado que lleva a la generalización y la condenación de toda una raza a partir de las acciones de sólo unas pocas personas malas. La verdad es que cada perro debería ser evaluado individualmente por sus propios méritos y no por su raza”.

En América, si tienes a un pit bull como miembro de tu familia, puede que te enfrentes a la discriminación a la hora de intentar alquilar o contratar un seguro del hogar. Muchos pit bull terminan en las perreras porque sus familias no pueden tenerlos donde viven. 

*Katie conoció por primera vez a *Lily en un evento de adopciones y fue amor a primera vista. Katie pasó mucho tiempo con Lily ese día y enseguida decidió adoptarla. Aunque ya tenía otro perro que nos describe como su “alma gemela”, a Katie se le ilumina la cara cuando habla de Lily. Nos describe a Lily diciendo: “(Lily) es mi niña. Haría cualquier cosa por ella, lo que fuera por protegerla. Ella haría cualquier cosa por mí, lo que fuera por protegerme. No hay nada malo que pueda hacer a sus ojos. Mi trabajo es ayudarla a aprender y a crecer en este mundo. Todas mis decisiones, grandes o pequeñas, las tomo pensando en ella. Todo lo que ella quiere es mi aprobación y todo lo que yo quiero para ella es que esté sana y sea feliz. Ella depende de mí para todo. Ella satisface mis instintos maternales del mismo modo que lo haría un niño humano”. 

Cuando le preguntamos si ha sufrido prejuicios por Lily, el comportamiento de Katie cambia y su cara adapta una expresión seria. “Una vez, un hombre bajó la ventanilla del coche y me gritó que mi perro iba a matar a algún niño. Tuve que llamar a la policía”. Nos describe otro incidente cuando viajaba. “En el hotel, estaba en el ascensor con Lily y cuando se abrió la puerta un hombre que estaba allí dijo: ‘Diablos no, no me monto en el ascensor con ese perro’.” De acuerdo con Katie, estos no son incidentes aislados, sino más bien frecuentes. Al describirnos su vida diaria, en público Katie tiene que ponerle bozal a Lily. Tiene que subir por las escaleras de atrás de su edificio cuando está con ella.  Por miedo a un incidente, lleva a Lily corriendo hasta el coche y la lleva hasta un parque cercano a pasear donde puede subirse al coche y marcharse rápidamente si se le acerca alguien amenazante. Los pit bull no están permitidos en su edificio, ni en ningún otro de la ciudad. En su caso puede tener a Lily porque está registrada como perro guía. A pesar de todo, Katie dice que la gente se aleja de Lily cuando la ve. Katie dice: “La gente me mira como si mi niña debiera morir. Ningún perro merece no tener un hogar. Ningún perro merece no sentirse bien recibido”. Katie cree que este estereotipo negativo puede aún más convertir a pit bull normales en problemas potenciales. Cuando a un perro no se le permite la entrada en las guarderías caninas, no se le acaricia a menudo, siente el miedo de la gente y no se socializa, es difícil que esté tan bien equilibrado como otros perros. Katie espera que los perros tipo pit bull, en lugar de ser rechazados por la sociedad, sean capaces de recibir la educación y socialización que necesitan para llegar a su potencial. 

Este miedo a los pit bull puede que nazca de los mitos que rodean a esta la raza, pero no son ciertos. Por ejemplo, se cree que tienen la mandíbula rígida. Esto no es verdad. De acuerdo con el Dr. I. Lehr Brisbin, Doctor de la Universidad de Georgia10: “Los pocos estudios que se han realizado sobre la estructura de los cráneos, mandíbulas y dientes de los pit bull muestran que, en proporción a su tamaño, la estructura de su mandíbula y de lo que se infiere de su morfología funcional no es diferente de la de ninguna otra raza de perro. No hay evidencia alguna de la existencia de ningún tipo de “mecanismo rígido” único a la estructura de la mandíbula y/o los dientes del American Pit Bull Terrier."

Otro mito sobre los pit bull es que muerden o atacan más que cualquier otra raza de perro. De acuerdo con la Asociación Médica Veterinaria Americana10: “ninguna raza es más peligrosa que otra. Más bien, los estudios muestran que las razas más populares suelen ser cabeza de esa lista en distintas épocas porque hay más perros de ese tipo en la población general”. 

A menudo, la gente puede creer que es peligroso adoptar a un pit bull porque se desconoce su historia. Robin Rock, en su artículo de la web pet finder9 quiere que los que vayan a adoptar “recuerden que cada perro es un individuo y debería ser juzgado por su personalidad y comportamiento actual. Sin duda puede que esté influenciado por su genética y su historia, pero después de trabajar con cientos de pit bull, puedo asegurar rotundamente que muchos (si no la mayoría) de los pit bull de parentesco desconocido que han sufrido terribles abusos, negligencias, y/o han sido forzados a pelear todavía aman a las personas y todavía serían unas cariñosas mascotas de familia”. Josh Liddy añade un comentario final: “El prejuicio es un comportamiento aprendido. En mi opinión, el mejor maestro son los propios perros”.

Nota: entre febrero del 2014 y mayo del 2016 el Programa de Ayudas para Emergencias Veterinarias de la ISF ha ayudado en los EE. UU. y Canadá a 74 perros tipo pit bull a curarse de lesiones provocadas por abusos y negligencia para después encontrarles un hogar permanente. Una vez que estos increíbles perros han encontrado su final feliz, nuestro deseo es que no continúen luchando contra las adversidades de la Ley de Razas Específicas y el prejuicio. Vuelve a visitar esta página ya que la División de Ayudas de la ISF continuará con esta serie: Es una vida de pit bull, historias de la vida de un pit bull rescatado

*Cambio de nombre

Fotos: 

  1. Josh y Sway. Crédito: SwayLove
  2. Gerard, tomada en el refugio de Carson, CA. Crédito: SwayLove
  3. Vincent, beneficiario de una ayuda de la ISF. Crédito: Zoe's Animal Rescue Society
  4. Cambria, beneficiario de una ayuda de la ISF. Crédito: It's a Pitty Rescue 

Referencias (todas en inglés*):

  1. http://www.swaylove.org/about/sway
  2. http://www.merriam-webster.com/dictionary/pit%20bull
  3. https://happypitbull.com/basics/what-is-a-pit-bull/
  4. https://www.avma.org/Advocacy/StateAndLocal/Pages/sr-spay-neuter-laws.aspx
  5. https://www.riversideca.gov/municode/pdf/08/8-21.pdf
  6. https://www.youtube.com/watch?v=cWf1uClx89E
  7. https://en.wikipedia.org/wiki/Fatal_dog_attacks_in_the_United_States#Fatalities_reported_in_2013
  8. http://www.realpitbull.com/reality.html
  9. https://www.petfinder.com/pet-adoption/dog-adoption/myths-and-facts-about-pit-bulls/
  10. http://www.yourspca.org/pages/bred-to-love/dispelling-common-myths-about-pit-bull-terriers

Escrito por: Veronica Hampton

Editado por: Bob Stone

 

N.d.T.

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