Los plásticos diminutos equivalen a un gran problema: los micro plásticos y nuestros océanos

Admitámoslo, no es ningún secreto: adoramos nuestros plásticos. Literalmente, encontramos plástico por todas partes a nuestro alrededor: en los juguetes para niños, en las bolsas de la compra, en las llaves de los coches, en las botellas de agua, en los bolígrafos, en el mobiliario, en las señales y en la mayoría de los embalajes. ¡La lista es interminable! Desgraciadamente, la mayoría de estos plásticos acaban flotando en nuestros océanos y arrastrados a las orillas de nuestras playas. ¿Pero qué pasa con los plásticos que no podemos ver? 

Los micro plásticos pueden ser diminutos pero el problema que representan no es nada pequeño, especialmente para la vida marina. Cuando nos levantamos por la mañana y nos lavamos la cara con un jabón exfoliante o incluso cuando nos lavamos los dientes, puede que involuntariamente estemos echando micro partículas de plástico por el desagüe. Y aunque sucesivamente se trate el agua en las plantas de tratamiento de aguas residuales, normalmente estas instalaciones no han sido diseñadas para filtrar los micro plásticos. Estas micro partículas se han ido añadiendo a cientos o incluso miles de productos y con cada uso, estos ingredientes comienzan su viaje desde nuestras caras limpias y exfoliadas hacia el mar.

Los micro plásticos de los productos de uso personal están hechos principalmente de polietileno (PE) pero también pueden estar hechos de polipropileno (PP), tereftalato de polietileno (PET), polimetilmetacrilato (PMMA), o nailon. Más allá de las implicaciones que tiene para nuestra salud la introducción de estos micro plásticos en nuestra piel y pasta de dientes, estas partículas acaban en los océanos y en la cadena alimentaria, con repercusiones potenciales tanto para el hombre como para la fauna marina.

La presencia de residuos de plástico normales ya es un problema para el océano. No es nada nuevo que los seres marinos ingieren piezas de plástico de cierto tamaño al confundirlas por comida. Estas micro partículas pueden ser invisibles para el ojo (5 milímetros o menos), pero están contribuyendo al problema de los residuos plásticos flotantes en el océano, esperando a ser ingeridos por la desprevenida vida marina. 

Al mismo tiempo que se multiplican las investigaciones e incrementa el conocimiento científico sobre el micro plástico, no hace más que confirmarse la seriedad de este asunto. Se pueden encontrar estas partículas en todas partes. Un estudio reciente dirigido por Peter Ross (en inglés*), director del programa científico sobre contaminación del Acuario de Vancouver, documentó aproximadamente unas 4000 partículas de micro plásticos por metro cúbico en el agua del Estrecho de Georgia. Es imposible saber de dónde provienen, si es de la contaminación del plástico al deshacerse en el océano o de nuestros desagües, pero ahora estas micro partículas son susceptibles a las mareas una vez que llegan al mar.

Puede que nosotros no tengamos control sobre los grandes problemas de contaminación pero sí podemos controlar el tipo de ingredientes que echamos a través de nuestros desagües. La próxima vez que vaya a comprar un exfoliante en la tienda, asegúrate de comprobar los ingredientes y opta por un exfoliante natural.  

Para ayudarte a hacer la compra, comprueba esta aplicación gratuita de Beat the Micro Bead (en inglés*)!

 

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Crédito de imagen: Kanapou Bay, Kaho‘olawe, Hawaii. Original source: National Ocean Service Image Gallery via FlickrCC by 2.0

-Escrito por: Inés de Sequera

 

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